4 de septiembre de 2013
Monzerrat Morales
EL ARTE EN ESTADO GASEOSO
Yves Michaud
“A grandes intervalos de la historia se transforma al mismo tiempo que el modo
de existencia el modo de percepción de las sociedades humanas”, “ un cambio
radical en los modos de percepción y de un cambio en la naturaleza de la obra
de arte. Para el la estética no es más que una ciencia de la percepción.”
Walter Benjamin.
A las experiencias auráticas
de la autenticidad las sustituyen experiencias de la distracción, generadas por
el consumo de obras reproductibles y hechas para ser reproductibles.
Definitivamente
como un visionario Benjamin esboza los efectos de nuestra época, en la que poco
a poco mediante el proceso de selección y devastación junto con las formas de
vivir, es decir, del modo y la forma que vivimos tal como dependen de la
homogenización social generalmente, visible y latente en la cultura popular o
de masas, la cual incluye, los avances técnicos que con el tiempo se van
introduciendo en nuestra forma de vida cotidiana, como la misma electricidad en
todos lados, o el Internet al alcance en casi cualquier lugar,
proporcionándonos así el placer o el acercamiento instantáneo a lo que
momentáneamente deseamos. La belleza esta
en todas partes mientras que el arte ya no esta en ninguna.
Hoy
en día una reunión o una comida con amigos o familiares, siempre va como
ingrediente entre los comensales la red wi
fi es increíble como actualmente además de la comida y la sobremesa este mecanismo de conexión de dispositivos electrónicos parece que forma
parte de los aderezos, pues se pueden habilitar para conectarnos al internet de una red inalámbrica desde un
ordenador personal, una consola de videojuegos, un smart-phone, un reproductor de audio digital, y de más artefactos consumibles que entre menos años tienes
más sabes de que se tratan.
En el mundo
cotidiano esta completamente amalgamado y visible un modo de intercomunicación,
pero por ejemplo aquí los comensales no hablan mucho entre ellos, tal como lo
menciona David Riesman “La “muchedumbre
solitaria”.
Es que el
libro me parece tan acertado en todo, pero hay algunos puntos en los que no me
gustaría pensarlos así, más que
estar de acuerdo o no, de pronto me cuestan trabajo afirmaciones como esta.
Cada día
sale un nuevo modelo de teléfono celular o de cualquiera de otras formas de
dispositivos que funcionan supuestamente para la comunicación, justamente el
entretenimiento o el disfrute de algo al instante, como por ejemplo los juegos
de video de guerra, o de una vida alterna en la red, donde uno mismo
puede construir su casa obtener amigos nuevos, que en la realidad existen pero físicamente no son nada al
acercamiento visual del personaje que construyeron a partir de patrones en ese
espacio virtual y que altamente probable jamás coincidiríamos con ellos en
nuestras vidas palpables, pues generalmente, las relaciones que podemos hacer
mediante cualquier forma en Internet son completamente distantes, en su forma
física, pero yo creo que existe un plano en el que si hay un tipo de
comunicación más especifica y más extensa, por ejemplo: si esta semana de
pronto yo vi un espectacular que atrajo mis sentidos y mi atención a cerca de
algún tema, como la repostería, yo puedo llegar a mi casa y conectarme desde mi
computadora a un portal, chat, grupo, programa, clase o cualquier cosa que se me
pueda o no ocurrir para acercarme a saber mas del tema y compartir con gente de
todo tipo que esta conectad en eso
en ese momento, de la misma manera que yo.
Me refiero a
que se trata más de una cuestión de selección de un proceso de autoconocimiento
bibliográfico mediante lo que cada día nos interesa y así vamos saltando o
cambiando, y ese proceso personal nos habla justo de nosotros mismos, en un
momento junto con alguna otra masa que experimenta los mismos deseos o se
interesa por las mismas cosas y en algún momento coincidimos justo como tendencias o modas ¿tal vez es de esta forma hedonista es como nos
acercamos a un experiencia estética?
Entonces
creo en la comunicación más de selección momentánea
justamente, no en que haya bastantes cosas para comunicarnos pero sin
hacerlo, más bien creo que el tipo de proceso para comunicarnos es lo que ha
cambiado y es lo que cambia también la forma de esteticidad.
El creador de obra es cada vez
más productor de experiencias , ilusionista mago o ingeniero de efectos y los
objetos pierden sus características ya establecidas.
Ahí donde había obras solo
quedan experiencias, una configuración, un dispositivo y procedimientos que
funcionan como obras y producen la experiencia para el arte, la pureza del
efecto estético casi sin ataduras ni soporte, salvo quizá una configuración o
un dispositivo de medios técnicos generadores de aquellos efectos.
Las intenciones las actitudes y los conceptos de ven
sustituidos por las obra, no es el fin del arte es el fin de su régimen como
objeto.
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